El caso Español

Causas de la crisis de la deuda

Las políticas neoliberales que se han aplicado desde la entrada de España en la UE han ejercido una gran influencia en la aparición de la crisis actual. La eliminación de los subsidios destinados a sectores clave de la industria nacional, que son los que compiten en la industria central europea, supuso el comienzo de la crisis. Después de aquello, ecosistemas industriales enteros quedaron en bancarrota, se abarató la mano de obra y quedó un vacío que las empresas extranjeras aprovecharon. Como resultado de esto, la economía se vio afectada por graves fallos estructurales al depender demasiado de empresas extranjeras que explotaban la mano de obra barata, el turismo (que también dependía del exterior), el sector inmobiliario y de la construcción; dados a la especulación y a la corrupción si actúan con el único propósito de obtener beneficios, como ocurrió finalmente.

En la búsqueda de una fuente de crecimiento económico, la desregulación de los sectores bancario e inmobiliario durante los 90 y a partir del año 2000, unido a la llegada del euro, dieron lugar a la creación de la burbuja inmobiliaria. Los bancos españoles recibieron en préstamo grandes cantidades de dinero de entidades bancarias alemanas, británicas y francesas, y a su vez, concedieron préstamos a constructores y familias sin evaluar apropiadamente los riesgos; los desequilibrios de la balanza por cuenta corriente (como ocurrió en estados periféricos de la UE) se tradujeron en una enorme deuda acumulada en todo el sistema económico.

Con el comienzo de la crisis financiera global, se produjo el estallido de la burbuja inmobiliaria, que dejó a los bancos españoles al borde de la bancarrota. La interrupción en la concesión de los créditos dañó gravemente la economía, destruyó empleos y negocios y dejó a muchos españoles en la pobreza. Entretanto, el estado socializa la deuda privada a través de ayudas públicas.

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La deuda pública ascendió rápidamente del 40 % del PIB en 2007 al 105 % en noviembre de 2013. Por la cifra de 2007 se puede observar que el problema de la deuda se originó en el sector privado, que ahora acumula un 325 % de deuda respecto al PIB: 126 % es de empresas no pertenecientes al sector financiero, 113 % es de entidades financieras y un 85 % de familias. El incremento de la deuda pública se ha originado como la consecuencia de socializar las pérdidas de los sectores financiero e inmobiliario.

Evolución de la Deuda Pública (línea azul) y la Deuda Financiera (línea roja) en 2012 en millones de euros:

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Fuente: Banco de España

Otras causas de la deuda pública son los bajos impuestos que durante las últimas décadas han pagado las empresas y personas más ricas en España, dando lugar a una situación continua de financiación deficiente y desarrollo pobre del estado del bienestar. Como muestra el gráfico a continuación, España ha estado muy por debajo de la media de la UE en cuanto a ingresos fiscales. Con la crisis, se exacerbó la financiación deficiente que originó la escasez ingresos, que a su vez dio como resultado un gran déficit fiscal.

Ingresos fiscales en 2012 como porcentaje del PIB:

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Fuente: Eurostat

Durante los años de la expansión crediticia, los partidos gobernantes han participado en los excesos financieros, adquiriendo créditos para la construcción de infraestructuras costosas e innecesarias como el tren de alta velocidad, aeropuertos regionales, monumentos, parques de ocio y museos que servían a las estrategias electorales de muchos políticos. En la práctica todo ello ha constituido un subsidio a las grandes constructoras a las que se han concedido proyectos megalómanos pagados a costa de la deuda del estado. De esta manera, España ha visto como una gran parte de su clase política, dominada por los intereses capitalistas, se ha corrompido y ha dado la espalda a los ciudadanos.

Consecuencias

El pago de intereses en 2013 ascendía a 40 millones de euros, más del doble desde el comienzo de la crisis, lo que junto con la escasez de ingresos públicos antes mencionada, ha causado un gran déficit fiscal al estado. Con el pretexto de una supuesta responsabilidad fiscal, el gobierno ha comenzado a implementar privatizaciones en el sector público y recortar en servicios sociales y empleo público. En relación a lo anterior, se hace necesario enfatizar dos puntos: En primer lugar, para entender el gran aumento de la deuda pública hay que tener en cuenta los rescates bancarios, que suman 1,4 billones de euros. En segundo lugar, caben destacar las medidas de austeridad que se están aplicando para crear nuevos mercados rentables para el sector privado. Este nuevo modelo extiende la mercantilización de las necesidades básicas que cualquiera consideraría como democráticas.

Plataforma Auditoría Ciudadana de la Deuda (PACD)

La auditoría propuesta por la Plataforma Auditoría Ciudadana de la Deuda (PACD) incluye un análisis general de la deuda pública en diferentes niveles de la administración pública, así como análisis de sectores específicos (salud, educación, medio ambiente, género y energía) y su impacto en la deuda.

Nuestro principal objetivo es divulgar el trabajo facilitando la comprensión de las causas y consecuencias de la crisis de la deuda actual. Una parte esencial es la demanda al derecho a la información y la transparencia de los asuntos públicos, pero es imprescindible empoderar a los ciudadanos en materia política, económica y social. La PACD propone un proyecto ciudadano, abierto y colectivo, permanente y descentralizado, en el que los distintos grupos de trabajo están constituidos de forma orgánica y toman decisiones por consenso. Aunque el trabajo tiene un componente especializado, no se pretende limitarlo a algo cuyo entendimiento esté solo al alcance de los expertos. Todos podemos solicitar información y explicaciones a las administraciones públicas, compartir lo que aprendemos y conocer o analizar, expresar un punto de vista, denunciar irregularidades y proponer alternativas.

Algunos ejemplos del trabajo realizado son los informes sobre el impacto de los rescates y las políticas fiscales en la generación de la deuda, publicados en octubre de 2013; la presentación de las peticiones ciudadanas de información a ciertos gobiernos locales en Cataluña, que forzaron a estas administraciones a incrementar su transparencia, y los recursos legales presentados en ciertas administraciones locales, que dieron como resultado la declaración de ilegitimidad de parte de los intereses pagados por algunas administraciones a causa de la deuda, y que se están extendiendo por la geografía española. La introducción del concepto de deuda ilegítima en el debate político ha sido un logro destacable del que estamos orgullosos, pero no llegaremos a estar satisfechos hasta que se haya convertido en una norma general, y este debate se extienda a todas las áreas de la sociedad.

Paso a paso, el movimiento antideuda ha tomado conciencia de la importancia de las auditorías, en las que la gente decide de forma democrática qué debe pagarse, quienes han generado las deudas ilegítimas y cuáles no deben afrontarse, con el propósito de iniciar un nuevo orden, más justo, con un futuro en el que los abusos entre personas y al entorno hayan desaparecido.

 

¡NO DEBEMOS!, ¡NO PAGAMOS!

 

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Este artículo está disponible en: Inglés, Francés

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